viernes, 30 de enero de 2009

Femme fatale en todos los sentidos de la palabra

Javier Marías además de un gran escritor es un notable traductor, meticuloso, que se toma muy en serio su tarea. Entres las cosas que ha traducido, está un cuento de J. Salinger llamado The Heart of a Broken Story o ya al castellano, El corazón de una historia quebrada. que aquí se los dejo.

El corazón de una historia quebrada

Todos los días Justin Horgenschlag, auxiliar de imprenta con un sueldo de treinta dólares semanales, veía muy de cerca a aproximadamente sesenta mujeres a las que nunca había visto antes. Así, en los cuatro años que llevaba viviendo en Nueva York, Horgenschlag había visto muy de cerca a unas 75.120 mujeres distintas. De estas 75.120 mujeres, 25.000 tenían menos de treinta años de edad y más de quince. De las 25.000, sólo 5.000 pesaban entre cuarenta y siete y cincuenta y siete kilos. De estas 5.000, sólo 1.000 no eran feas. Sólo 500 eran razonablemente atractivas; sólo 100 eran realmente atractivas; sólo 25 podrían haber inspirado un largo, despacioso silbido. Y de sólo una se enamoró Horgenschlag a primera vista.

Bien, existen dos clases de femme fatale. Existe la femme fatale que es una femme fatale en todos los sentidos de la palabra, y existe la femme fatale que no es una femme fatale en todos los sentidos de la palabra.

Acá el cuento completo.

Bale 35

Descorchen el vino y pongan los canapés sobre la mesa, en todo caso destapen las cervezas y vayan por botana que Chistian Bale cumple 35 años. Para este año viene con dos películas, Terminator Salvation de la cual tengo mis reservas y la veré sólo y sólo por que Bale es el protagonista y Public Enemies que promete ser un buen filme dirigido por Michael Mann. El reparto se antoja, junto a Bale estarán Johnny Depp, Billy Crudup, Giovanni Ribisi y Leelee Sobieski.

También se espera Killing Pablo, parece que saldrá este año, pero hay que ver. Mientras tanto vayan a felicitar a Bale.

Va de nuevo

Otra final más de Gran Slam con Federer y Nadal, esta vez en Australia, lugar donde no se han enfrentado hasta ahora. Esta vez el partido será más parejo que en otras ocasiones, aunque Nadal tiene cierto dominio sobre Federer, el encuentro será en cancha dura, es la primer final de Nadal en Australia y viene del partido más largo en la historia del torneo tras derrotar a Verdasco en 5 sets en un duelo de más de 5 horas. Federer ha jugado fenomenal en este torneo, el único problema que tiene, que Nadal ha jugado al mismo ritmo y calidad.

El partido será muy parejo y espero que Federer pueda sacarle los tres sets que necesita al número 1 del mundo, otrora merecido titulo de Roger.

jueves, 29 de enero de 2009

Buena contendiente

Acabo de ver The Reader, una de las cintas nominadas a los premios de la Academía, la historia bien, el ritmo bien, la música linda, las actuaciones buenas, especialmente la de Kate Winslet que donde se para es notable. En los créditos finales descubro que los dos productores del filme son Anthony Minghella y Sydney Pollack quienes dejaron este barco el año pasado. La cinta en general bien, totalmente en el mood de los Oscar, aunque no se si le alcance para ganar la categoría de mejor película, una de las 5 nominaciones que tiene. También está nominada a mejor director, Stephen Daldry se lo tiene bien merecido, mejoró sus trabajos pasados como Billy Elliot y The Hours. Para mejor actriz está nominada Kate Winslet que estuvo a punto de no trabajar en esta cinta por su participación en otra gran cinta, Revolutionary Road. Para remplazarla se pensó en Nicole Kidman y en Juliette Binoche, afortunadamente Kate Winslet pudo interpretar a Hanna Schmitz.


Hanna Schmitz: It doesn't matter what I think. It doesn't matter what I feel. The dead are still dead.

Va por los 14

Federer jugó a su nivel acostrumbrado ayer ante Andy Roddick y ya está en la final del Abierto de Australia, Roddick no pudo hacer mucho contra Federer y su letal réves a dos manos, el encuentro quedó 6-2, 7-5 y 7-5 con Roger listo para la final.

El rival de Federer puede ser Verdasco o Rafael Nadal, el que llegue, (seguramente Nadal) enfrentará a un Federer en gran forma que busca ganar el primer Gran Slam del año y con el igualar a Pete Sampras con 14 titulos ganados. Lo curioso es que Federer y Sampras ganaron todos sus Gran Slam en Australia, Wimbledon y el U.S Open, el Roland Garros nomás no se le dio a Sampras y Roger tiene a Nadal como principal obstáculo para conseguirlo.

miércoles, 28 de enero de 2009

Verdasco en semis

Recién ha terminado el juego entre Verdasco y Tsonga, el partido se lo llevó el madrileño, quien espera a su oponente en la semifinal del Abierto de Australia, el contrincante saldrá del partido que seguirá en poco rato, espero que dicho jugador sea Nadal. La otra semifinal será Federer vs Roddick, Roger vs Nadal es claramente la final consentida entre espectadores, apostadores, villamelones, reporteros y recogepelotas entre otros. Por lo pronto, !Gracias Verdasco por ganarle a Tsonga!

Don Clint es el seis

Mis directores consentidos, favoritos e incondicionales son Woody Allen, Tom Tykwer, Paul Thomas Anderson, Wong Kar Wai y Stanley Kubrick. Después de ellos tengo una lista de directores que están a un paso de entrar a esa lista, como Sam Mendes, David Cronenberg, del cual estoy dispuesto a olvidar su borrascoso pasado fílmico gracias a sus dos últimos filmes, uno más de la misma calidad y lo tomare en cuenta, al igual que a M. Night Shyamalan quien es otro que se encuentra en la antesala. A la lista de cinco grandes que tengo, le doy la bienvenida a uno más, ahora son seis grandes, incluyendo ahora al gran Clint Eastwood, que como bien lo menciona Estrella, dirige cintas de cosas tan comunes y tan humanas que se entromete en sentimientos dormidos y los despierta. Clint ya es uno de mis directores favoritos.

Mi top 5 de las películas dirigidas por Clint
1. Mystic River
2. Gran Torino
3. Million Dollar Baby
4. Unforgiven
5. Changeling

martes, 27 de enero de 2009

¿Qué sostiene Kate Winslet con el brazo izquierdo?

A) !Son Penélope y Kate juntas! a quien le importa lo que sostenga
B) Un Heraldo de Mexico
C) Un premio del Sindicato de actores
D) Un Sam Mendes miniatura encueradito
F) Un sifón con forma de Tom Brady, también encueradito

Hambriento hombre de Neanderthal con los huesos rotos

Me entero de la partida de John Updike, seguro se ha ido a un lugar mejor, los conejos y sus lectores lo echarán de menos. Acá la nota de El País. Y como el escribió en Hasta el final de los tiempos.

Algún día yo seré olvidado, como disuelto en fango sólido, con vuestro gruñidor, lujurioso, hambriento hombre de Neanderthal con los huesos rotos.

lunes, 26 de enero de 2009

Novelas gráficas

En Revista ñ viene un artículo interesante de las novelas gráficas, donde hacen un recuento de las imprescindibles de este rubro y mencionan en la lista a Persepolis que me parece genial. Acá está la nota.

viernes, 23 de enero de 2009

Federer sigue y Marat se va

Federer y Marat Safin se enfrentaron y yo no pude ver el partido por fallas en la señal, !leche! en fin, el duelo lo ganó sin dificultad Roger Federer por 6-3, 6-2 y 7-6 (5) y ya está en los octavos de final del Abierto de Australia.

jueves, 22 de enero de 2009

Cash



Ya con los años que le dieron una voz sapiencial, Johnny Cash grabó canciones que le gustaban en un album de covers llamado America, de ahí sale su versión de One donde le dice a Bono, así es como se canta.

Nominados

Ya están los nominados a los premios de la Academia, la sorpresa son las 13 nominaciones a The Curious Case of Benjamin Button, en la categoría de mejor actriz tengo dos favoritas, a Angelina Jolie por Changeling y a Kate Winslet por The Reader. WALL·E Mi cinta favorita del año pasado tiene 6 nominaciones. Acá las nominaciones.

martes, 20 de enero de 2009

Safin en segunda ronda

El Abierto de Australia inició como lo esperado, Federer ganó al igual que Djokovic, Nalbanidian, Del Potro, Roddick y claro, Nadal. Pero también ha pasado Safin, quien ya ganó este torneo jugando una final contra Federer, así que en la tercer ronda las cosas se pondrás mejores.

viernes, 16 de enero de 2009

Una de Luna y Morton



He visto el trailer de Mister Lonely con Diego Luna y la linda muy linda Samantha Morton. La trama me parece simpática y quiero verla, parece ser una cinta con cosas interesantes, así que la buscare para divertirme un poco o no, si no resulta buena, pues con ver a Samantha Morton es suficiente.

Casi llega el primer Gran Slam del año

Falta poco para que de comienzo el Abierto de Australia, en El Pais se dan a la tarea de prever a los contrincantes que Nadal enfrentará en las primeras rondas, espero que la final sea contra Federer.

El oficio supremo a la espera de su artífice

Repasando las noticias del día he recordado a Cormac MaCarthy y un poco de Meridiano de Sangre.

Da igual lo que los hombres opinen de la guerra, la guerra sigue. Es como preguntar lo que opinan de la piedra. La guerra siempre ha estado ahí. Antes de que el hombre existiera, la guerra ya le esperaba. El oficio supremo a la espera de su artífice. Así era entonces y así será siempre y de ninguna otra forma.

Festivales

Ayer vimos Rudo y Cursi buena para pasar el rato y ya esta, en esta nota del Mundo.es anuncia su visita en el festival de Sundance. Y de Gael García ya viene una cinta con la viuda de Heath Letger y otra con Jim Jarmusch llamada The Limits of Control, donde también actúa el gran Bill Murray.

Para la Berlinale que inicia el 5 de febrero se estrenará la nueva cinta de Tykwer, The International, en competencia oficial estará La Teta asustada que es peruana y una argentina uruguaya llamada Gigante como la de James Dean. Acá una nota de la Berlinale en el Mundo.es.

jueves, 15 de enero de 2009

Lo mejor del 2008

Como lo hiciera a principios del año pasado, entrego el balance de las mejores cintas que vi en 2008, algunas son estrenos de 2007 que llegaron a mi extemporáneamente. El caso es que hago una selección de lo que ha valido la pena ver en el año que recién dijo abur.

La mejor para mi ha sido WALL·E, la cual fue una de esas sorpresas como cuando te encuentras un billete que te dejaste en un pantalón hace tiempo, o cuando ves Ratatouille y piensas que has visto la mejor cinta de Pixar y al año siguiente, pues nada, llega un robot pequeño que te roba el corazón.

Vi Atonement que es de 2007 pero que se tardó un año en llegar a mi, Revolutionary Road (2008) del gran Sam Mendes que me atrapó desde el principio y muestra lo que un gran director con espectaculares actores es capas de hacer. Iron Man (2008) he de decir que le ganó por mucho a las otras cintas de comics, como la tercera parte del Hombre Araña y Hulk que con todo y Norton no se acerca al trabajo de Jon Favreau, que sólo fue superado por The Dark Knight (2008).

Otra que vi con cierto retraso fue Le Scaphandre et le papillon (2007) es sencillamente maravillosa y da clases de como hacer una película tomando riesgos que al final son grandes aciertos. Vi también There Will Be Blood (2007) que es exquisita.

Otras imprescindibles

Burn After Reading (2008)
Tropic Thunder (2008)
Vicky Cristina Barcelona (2008)
La Sangre brota (2008)
Australia (2008)
The Incredible Hulk (2008)
Amorosa soledad (2008)
Les Grandes personnes (2008)
Tropa de Elite (2007)
A Casa de Alice (2007)
The Darjeeling Limited (2007)
Dan in Real Life (2007)
The Savages (2007)
Juno (2007)

Estas de acá no son la leche pero también se agradece su estreno

The Curious Case of Benjamin Button (2008)
Quantum of Solace (2008)
You Don't Mess with the Zohan (2008)
Get Smart (2008)
I Am Legend (2007)
Fracture (2007)
Cinco días sin Nora (2008)

Get me another beer, Dragon Lady!


Walt Kowalski: Ever notice how you come across somebody once in a while you shouldn't have messed with? That's me.

El Gran gran Torino


He visto Gran Torino, apenas la termine y me dieron ganas (en realidad lo hice) de aplaudir. La historia cuenta la relación de un veterano de la guerra de korea con sus asiáticos vecinos, el es recientemente viudo y no se adapta a los cambios de su barrio que se ha poblado de pandilleros adiposos que le echan un ojo al tesoro que guarda en el garage, un Gran Torino 1972, el caso es que conoce a sus vecinos y ahí arranca una gran historia. Clint Eastwood la dirigió, produjo, actuó y aparte escribió el tema musical que afloja la amalgama más dura. La cinta tiene unas tomas de la ruda cara de Eastwood haciendo rabietas y frunciendo el ceño, aderezadas con una iluminación que deja la mitad de su cara en tinieblas, resultado, imágenes que parecen sacadas de un comic y vueltas realidad, lindísimas, como la dirección y la actuación del gran buen viejo don Clint.

El corazón de una historia quebrada

Todos los días Justin Horgenschlag, auxiliar de imprenta con un sueldo de treinta dólares semanales, veía muy de cerca a aproximadamente sesenta mujeres a las que nunca había visto antes. Así, en los cuatro años que llevaba viviendo en Nueva York, Horgenschlag había visto muy de cerca a unas 75.120 mujeres distintas. De estas 75.120 mujeres, 25.000 tenían menos de treinta años de edad y más de quince. De las 25.000, sólo 5.000 pesaban entre cuarenta y siete y cincuenta y siete kilos. De estas 5.000, sólo 1.000 no eran feas. Sólo 500 eran razonablemente atractivas; sólo 100 eran realmente atractivas; sólo 25 podrían haber inspirado un largo, despacioso silbido. Y de sólo una se enamoró Horgenschlag a primera vista.

Bien, existen dos clases de femme fatale. Existe la femme fatale que es una femme fatale en todos los sentidos de la palabra, y existe la femme fatale que no es una femme fatale en todos los sentidos de la palabra.

Se llamaba Shirley Lester. Tenía veinte años (once menos que Horgenschlag), medía un metro y sesenta y tres centímetros (lo cual le dejaba la cabeza a la altura de los ojos de Horgenschlag), pesaba 53 kilos (ligera como una pluma para llevarla en brazos). Shirley era taquígrafa, vivía con su madre, Agnes Lester, una vieja entusiasta de Nelson Eddy, a la cual mantenía. Con respecto a la belleza de Shirley, la gente a menudo la describía así: “Shirley es tan mona que parece un retrato”.

Y en el autobús de la Tercera Avenida, una mañana temprano, Horgenschlag controló a Shirley Lester, y se sintió un guiñapo. Todo porque la boca de Shirley estaba abierta de un modo curioso. Shirley estaba leyendo un anuncio de cosméticos en el tablero de la pared del autobús, y cuando Shirley leía, a Shirley se le aflojaba ligeramente la mandíbula. Y en ese breve instante en el que la boca de Shirley estuvo abierta y los labios estuvieron separados, Shirley fue probablemente la más fatal de todo Manhattan. Horgenschlag vio en ella un seguro “curalotodo” contra el gigantesco monstruo de soledad que le había estado rondando el corazón desde que había llegado a Nueva York. ¡Oh, aquella agonía! La agonía de estar controlando a Shirley Lester y no poder inclinarse y besar los labios separados de Shirley. ¡Aquella inefable agonía!

Ése era el comienzo del cuento que empecé a escribir para Collier’s. Iba a escribir una tierna y encantadora historia del tipo chico-conoce-chica. Qué podría ser mejor, pensé. El mundo necesita historias del tipo chico-conoce-chica. Pero para escribir una, por desgracia, el escritor debe ponerse a la tarea de hacer que el chico conozca a la chica. Yo no pude lograrlo con ésta. Ni lograr que tuviera sentido. No pude juntar a Horgenschlag y a Shirley como es debido y he aquí las razones:

Desde luego, era imposible que Horgenschlag se inclinara y dijera con toda sinceridad:

–Disculpe. La amo mucho. Estoy chiflado por usted. Lo sé. Podría amarla toda la vida. Soy auxiliar de imprenta y gano treinta dólares semanales. Dios, cómo la amo. ¿Tiene algo que hacer esta noche?

Este Horgenschlag puede ser un tonto, pero no tamaño tonto. Puede haber nacido ayer, pero no hoy. Uno no puede esperar que los lectores de Collier’s se traguen esa clase de majadería. Después de todo, cinco centavos son cinco centavos.

Por supuesto, no podía darle de pronto a Horgenschlag un suero de la suavidad, mezcla de la vieja pitillera de William Powell y el viejo sombrero de copa de Fred Astaire.

–Por favor, no me interprete mal, señorita. Soy ilustrador de revistas. Mi tarjeta. Me gustaría dibujarla más de lo que nunca he querido dibujar a nadie en mi vida. Tal vez semejante empresa sería para nuestro mutuo provecho. ¿Me permite que la telefonee esta tarde o en un futuro muy cercano? (Breve risa desenfadada.) Espero no sonar demasiado desesperado. (Otra risa.) En realidad supongo que lo estoy.

Caray, muchacho. Esas líneas soltadas con una sonrisa cansada y sin embargo jovial y sin embargo despreocupada. Ojalá Horgenschlag las hubiera soltado. Shirley, por supuesto, era también una vieja entusiasta de Nelson Eddy y miembro activo de la Biblioteca Circulante Keystone.

Tal vez estén ustedes empezando a ver a qué me enfrentaba.

Cierto, Horgenschlag podría haber dicho lo siguiente:

–Perdone, ¿pero no es usted Wilma Pritchard?

A lo que Shirley habría respondido fríamente y buscando un punto neutro al otro extremo del autobús:

–No.

–Tiene gracia –podría haber proseguido Horgenschlag–, estaba dispuesto a jurar que era usted Wilma Pritchard. Ah. ¿No será usted por casualidad de Seattle?

–No.

Aquel no era de un sitio con más hielo.

–Seattle es mi ciudad natal.

Punto neutro.

–Gran pequeña ciudad, Seattle. Quiero decir que realmente es una gran pequeña ciudad. Yo sólo llevo aquí (quiero decir en Nueva York) cuatro años. Soy auxiliar de imprenta. Me llamo Justin Horgenschlag.

–Realmente no me interesa.

Oh, Horgenschlag no habría llegado a ninguna parte en esa línea. No tenía el físico, la personalidad ni la ropa buena para ganarse el interés de Shirley en esas circunstancias. No tenía ninguna posibilidad. Y, como dije antes, para escribir una historia realmente buena del tipo chico-conoce-chica es aconsejable hacer que el chico conozca a la chica.

Quizá Horgenschlag podría haberse desmayado y al hacerlo haberse agarrado a algo en busca de apoyo: siendo el apoyo el tobillo de Shirley. De ese modo podía haberle rasgado la media o conseguido adornársela con una estupenda y larga carrera. La gente se habría hecho a un lado para dejarle sitio al fulminado Horgenschlag y él se habría puesto en pie, mascullando:

–Ya estoy bien, gracias. –Y luego–¡Oh, vaya! Lo siento muchísimo, señorita. Le he rasgado la media. Tiene que dejarme que se la pague. Ahora mismo no llevo bastante en efectivo, pero deme su dirección.

Shirley no le habría dado su dirección. Se habría limitado a ponerse violenta y estar torpe de palabra.

–No importa, déjelo –habría dicho, deseando que Horgenschlag no hubiera nacido. Y, además, la idea entera carece de lógica. A Horgenschlag, un muchacho de Seattle, no se le habría ocurrido agarrarse del tobillo de Shirley. No en el autobús de la Tercera Avenida.

Pero lo que sí es más lógico es la posibilidad de que Horgenschlag se hubiera desesperado. Todavía quedan unos cuantos hombres que aman desesperadamente. Quizá Horgenschlag era uno. Podría haberle arrebatado el bolso a Shirley y haber corrido con él hacia la puerta trasera de salida. Shirley habría gritado. Los hombres la habrían oído y se habrían acordado del Álamo o algo por el estilo. La huida de Horgenschlag, digamos, es ahora detenida. El autobús es parado. El agente Wilson, que no ha hecho una buena detención en mucho tiempo, entra en escena. ¿Qué está pasando aquí? Guardia, este hombre ha intentado robarme el bolso.

Horgenschlag es arrastrado ante el tribunal. Shirley, por supuesto, debe asistir a la vista. Ambos dan sus direcciones; con ello Horgenschlag queda informado del lugar de la divina morada de Shirley.

El juez Perkins, que en su propia casa ni siquiera puede conseguir una buena, realmente buena taza de café, condena a Horgenschlag a un año de prisión. Shirley se muerde el labio, pero a Horgenschlag se lo llevan.

En la cárcel, Horgenschlag escribe la siguiente carta a Shirley Lester:

Querida Miss Lester:

No tenía verdadera intención de robarle el bolso. Se lo tomé sólo porque la amo. Ya ve, solamente quería conocerla. Por favor, ¿me escribirá usted una carta alguna vez cuando tenga tiempo? Aquí se está bastante solitario y yo la amo mucho y quizá hasta vendría usted a verme alguna vez si tiene tiempo.

Su amigo, JUSTIN HORGENSCHLAG

Shirley enseña la carta a todas sus amigas. Éstas dicen: “Ah, es una monada de carta, Shirley”. Shirley reconoce que en cierto sentido sí es mona. Quizá la conteste. “¡Sí! Contéstala. Dale una oportunidad. ¿Qué tienes que perder?”. Así que Shirley contesta la carta de Horgenschlag.

Querido Mr. Horgenschlag:

Recibí su carta y realmente siento mucho lo que ha ocurrido. Por desgracia, poco podemos hacer al respecto a estas alturas, pero me siento abominable tal como se han desarrollado los acontecimientos. Sin embargo, su condena es corta y pronto estará fuera. Le deseo la mayor suerte.

Lo saluda atentamente, SHIRLEY LESTER

Querida Miss Lester:

Nunca sabrá lo mucho que me animó recibir su carta. No debería sentirse abominable en absoluto. Fue todo culpa mía por ser tan loco, así que no se sienta de ese modo en absoluto. Aquí nos ponen películas una vez a la semana y en realidad no está tan mal. Tengo treinta y un años de edad y soy de Seattle. Llevo cuatro años en Nueva York y creo que es una gran ciudad, sólo que de vez en cuando se siente uno bastante solo. Usted es la chica más guapa que he visto nunca, incluso en Seattle. Me gustaría que me viniera a ver algún sábado por la tarde durante las horas de visita, de 2 a 4, y yo le pagaré el billete de tren.

Su amigo, JUSTIN HORGENSCHLAG

Shirley habría enseñado también esta carta a todas sus amigas. Pero ésta no la contestaría. Cualquiera podía ver que este Horgenschlag era un tonto. Y, después de todo, ella había contestado la primera carta. Si contestaba esta carta idiota la cosa podría eternizarse durante meses y todo eso. Había hecho por el hombre cuanto había podido. Y vaya nombre. Horgenschlag.

Mientras tanto, Horgenschlag la está pasando fatal en la cárcel, aun cuando les pasan películas una vez a la semana. Sus compañeros de celda son Snipe Morgan y Slicer Burke, dos chicos de los bajos fondos que ven en la cara de Horgenschlag cierto parecido con un tipo de Chicago que una vez se enojó con ellos. Están convencidos de que Cararrata Ferrero y Justin Horgenschlag son una y la misma persona.

–Pero yo no soy Cararrata Ferrero –les dice Horgenschlag.

–No me vengas con eso –dice Slicer, tirando al suelo las escasas raciones de comida de Horgenschlag.

–Zúmbale en la cabeza –dice Snipe.

–Les digo que sólo estoy aquí por haberle robado el bolso a una chica en el autobús de la Tercera Avenida –alega Horgenschlag–, sólo que en realidad no se lo robé. Me enamoré de ella y ésa era la única manera de poder conocerla.

–No me vengas con eso –dice Slicer.

–Zúmbale en la cabeza –dice Snipe.

Llega entonces el día cuando diecisiete presos intentan llevar a cabo una fuga. Durante el período de juegos en el patio de recreo, Slicer Burke con artimañas hace caer a la sobrina del alcalde, Lisbeth Sue, de ocho años, en sus garras. Rodea el talle de la niña con sus manos de veinte por treinta centímetros y la sostiene en alto para que la vea el alcalde.

–¡Eh, alcalde! –grita Slicer– iAbra esas puertas o hay telón para la cría!

–¡Tío Bert, no tengo miedo! –grita Lisbeth Sue.

–iSuelta a esa niña, Slicer! –ordena el alcalde con toda la impotencia de su orden.

Pero Slicer sabe que tiene al alcalde justo allí donde lo quiere. Diecisiete hombres y una niña pequeña y rubia salen por las puertas. Dieciséis hombres y una niña pequeña y rubia salen sanos y salvos. Un guardia de la torre alta cree ver una maravillosa oportunidad para pegarle un tiro en la cabeza a Slicer y con ello destruir la unidad del grupo fugitivo. Pero falla y sólo logra pegarle un tiro al hombrecillo que camina nerviosamente detrás de Slicer, matándolo en el acto.

¿Adivinan de quién se trata?

Y así, mi proyecto de escribir para Collier’s un cuento del tipo chico-conoce-chica, una tierna, memorable historia de amor, se va al traste por la muerte de mi héroe.

Ahora bien, Horgenschlag no habría estado nunca entre esos diecisiete hombres desesperados si la falta de respuesta de Shirley a su segunda carta no lo hubiera desesperado y llenado de pánico. Pero el hecho es que ella no contestó su segunda carta. Nunca la habría contestado ni en cien años que hubieran pasado. Yo no puedo alterar los hechos.

Y qué pena. Qué lástima que Horgenschlag, en la cárcel, no fuera capaz de escribirle a Shirley Lester la siguiente carta:

Querida Miss Lester:

Espero que unas pocas líneas no la enojen ni molesten. Le escribo, Miss Lester, porque me gustaría que supiera que no soy un vulgar ladrón. Quiero que sepa que le robé el bolso porque me enamoré de usted en cuanto la vi en el autobús. No se me ocurría ninguna manera de llegar a conocerla salvo obrar precipitadamente, alocadamente, para ser exacto. Pero, claro, uno es un loco cuando está enamorado.

Me enamoró el modo en que sus labios estaban tan ligeramente separados. Usted representaba para mí la respuesta a todo. Desde que llegué a Nueva York, hace cuatro años, no he sido infeliz, pero tampoco he sido feliz. Más bien, la mejor manera de describirme es decir que he sido uno de los millares de jóvenes de Nueva York que se limitan a existir.

Vine a Nueva York desde Seattle. Iba a hacerme rico y famoso y a ir bien vestido y a tener suaves maneras. Pero en cuatro años he sabido que no voy a hacerme rico ni famoso ni a ir bien vestido ni a tener suaves maneras. Soy un buen auxiliar de imprenta, pero no soy más que eso. Un día el impresor se puso enfermo y yo tuve que ocupar su puesto. Vaya lío que organicé, Miss Lester. Nadie acataba mis órdenes. A los armadores poco menos que se les escapaba la risa cuando les decía que se pusieran a trabajar. Y no los culpo. Soy un idiota dando órdenes. Supongo que simplemente soy uno de los muchos millones que no nacieron para dar nunca órdenes. Pero ya no me importa. Hay un chico de veintitrés años que acaba de contratar mi jefe. No tiene más que veintitrés años, y yo tengo treinta y uno y llevo cuatro trabajando en el mismo sitio. Pero sé que un día él llegará a ser impresor jefe y yo seré su auxiliar. Pero ya no me importa saber esto.

Lo importante es amarla, Miss Lester. Hay alguna gente que cree que el amor es sexo y matrimonio y besos a las seis y niños, y tal vez sea así, Miss Lester. Pero, ¿sabe lo que creo yo? Creo que el amor es un chispazo y sin embargo no es un chispazo.

Supongo que para una mujer es importante que los demás piensen en ella como en la mujer de un hombre que es rico, apuesto, ingenioso o que cae bien. Yo ni siquiera caigo bien. Ni siquiera soy odiado. Sólo soy... sólo soy... Justin Horgenschlag. Yo nunca pongo a la gente alegre, triste, la enfado o ni siquiera le repugno. Creo que la gente me considera un buen tipo, pero eso es todo.

Cuando era niño nadie me señalaba por ser mono ni listo ni guapo. Si tenían que decir algo decían que tenía unas piernitas muy robustas.

No espero una contestación a esta carta, Miss Lester. Nada en el mundo me gustaría más que una contestación, pero en verdad no la espero. Simplemente quería que supiera usted la verdad. Si mi amor por usted me ha llevado a un nuevo y gran pesar, yo soy el único culpable.

Tal vez un día comprenda y perdone a su torpe admirador,
JUSTIN HORGENSCHLAG


Tal carta no sería más improbable que la siguiente:

Querido Mr. Horgenschlag:

Recibí su carta, que me encantó. Me siento culpable y lamento muchísimo que los acontecimientos se hayan desarrollado como lo han hecho. ¡Ojalá me hubiera usted hablado en vez de tomarme el bolso! Pero, claro, supongo que entonces yo le habría respondido con la típica frialdad.

Es la hora del almuerzo y estoy aquí sola en la oficina escribiéndole. Sentí que hoy quería estar sola a la hora del almuerzo. Sentí que si tenía que ir a almorzar con las chicas en el autoservicio y se pasaban la comida charloteando como de costumbre, me iba a poner a gritar de pronto.

No me importa que no sea usted un triunfador, ni que no sea apuesto, ni rico, ni famoso, ni que no tenga maneras suaves. Hubo un tiempo en que sí me habría importado. Los últimos años de colegio estaba siempre enamorada del don fascinante de turno. Donald Nicolson, el chico que caminaba bajo la lluvia y se sabía del revés todos los sonetos de Shakespeare. Bob Lacey, el lindo que era capaz de hacer un tanto desde la mitad de la pista, con el marcador en empate y el tiempo casi acabado. Harry Miller, que era tan tímido y tenía aquellos ojos tan bonitos color castaño perenne.

Pero esa parte loca de mi vida ha acabado.

La gente de su oficina a la que se le escapa la risa cuando usted les daba órdenes está ya en mi lista negra. Los odio como nunca he odiado a nadie.

Usted me vio cuando iba toda maquillada. Sin el maquillaje, créame, no soy ninguna belleza arrebatadora. Por favor, dígame cuándo le está permitido tener visitas. Quisiera que me mirara una segunda vez. Quisiera estar segura de que no me tomó en mi mejor falso momento.

¡Oh, ojalá le hubiera usted dicho al juez por qué me robó el bolso! Podríamos estar juntos y hablar de tantísimas cosas como me parece que tenemos en común!

Por favor, hágame saber cuándo puedo ir a verlo.

Lo saluda atentamente, SHIRLEY LESTER

Pero Justin Horgenschlag nunca llegó a conocer a Shirley Lester. Ella se bajó en la calle 56 y él se bajó en la calle 32. Aquella noche, Shirley Lester fue al cine con Howard Lawrence, de quien estaba enamorada. Howard pensaba que Shirley era estupenda para salir por ahí con ella, pero la cosa no pasaba de ahí. Y Justin Horgenschlag aquella noche se quedó en casa y escuchó la emisión dramática del jabón de baño Lux. Pensó en Shirley toda la noche, todo el día siguiente y muy a menudo durante aquel mes. Luego, de repente, le presentaron a Doris Hillman, que estaba empezando a temer que no iba a encontrar marido. Y entonces, antes de que Justin Horgenschlag se diera cuenta, Doris Hillman y otras cosas estaban archivando a Shirley Lester en el fondo de su memoria. Y Shirley Lester, la idea de ella, dejó de ser asequible.

Y ésa es la razón por la que nunca escribí para Collier’s un cuento del tipo chico-conoce-chica. En una historia del tipo chico-conoce-chica el chico debería conocer siempre a la chica.

J. Salinger. Traducido por Javier Marías.

miércoles, 14 de enero de 2009

Un poco de Fito



Un poco de Fito Paez... Cerca, Rosario siempre estuvo cerca, tu vida siempre estuvo cerca.

Recuento

El Mundo.es hace un recuento muy mono de las películas de 2008 con una galería, para mi la mejor cinta del año pasado fue WALL·E. Acá las imágenes.

Novedades para el 2009

Ya se anuncian las novedades para 2009, Vienen novelas de Roth, de Amis y de Pynchon entre otros miuras literarios, la nota está en Revista ñ. De Philip Roth ya espero The Humbling, en esta novela un hombre maduro se enamora de una joven, si si, lo sé, es una trama recurrente en Roth, pero nadie como el para contarla, ah! y por si fuera poco la chica es lesbiana, esa ya es una novedad.

lunes, 12 de enero de 2009

El Nadal para Maruja

Con enero llega el primer premio mediatico grande del año en el mundo literario, el Nadal, que este año fue para Maruja Torres, periodista y narradora barcelonesa. Así que si escuchan el Nadal fue para Maruja, no quiere decir que se ha ligado a Rafael Nadal, tristemente para ella no se llevó al número 1 de la ATP, pero si 18 mil euros. acá un artículo que escribió para El País y un poco de Las dragonas de El Pardo.

Uno de los descubrimientos más patéticos que nos deparó la apertura que siguió a la muerte del dictador fue la comprobación de que el Versalles del franquismo, aquel palacio de El Pardo en cuya capilla se venían celebrando bodorrios y bautizos de la estirpe que se creía eterna por la gracia de Dios, no era más que un diminuto edificio dividido en habitaciones menudas; un Liliput del gótico sanguinario o casa de muñecas infernales. Tanto dolor, emanado durante tantos años desde lugar tan insignificante y, sobre todo, ridículo. Unos quince años más tarde, cuando el amigo de Franco (y, como él, adicto a las recetas pro longevidad de la rumana doctora Aslan), general Stroessner, cayó en Paraguay, pude comprobar que algo más les unía: el palacio gubernamental de Asunción, aunque en otro estilo (un pastelillo blanco estilo colonial con soldaditos de chocolate practicando el cambio de guardia), era también una muestra del maligno enanismo que algunos dictadores provincianos cultivan.

Marvel se pone complaciente


Marvel decidió sacar para el 14 de enero una edición especial de Spider Man junto a Barack Obama, en dicho comic, Spider Man luchará contra uno de sus archienemigos (Que Marvel no ha revelado) que tratará de impedir la toma de posesión de Obama. ¿Quien será ese enemigo? Super KKK, Marvel el gigante complaciente o tal vez sea el archivillano Marketin A consta D lo Q sea. Más en Revista ñ.

Cinta después de los golden

Ayer después de ver los Golden Globes y atinar en escasas categorías, lo mejor fue poner una película, así que vimos Che: Part One con un Benicio del Toro que mejoró su español, de Trafic a el Che se nota una gran diferencia, la cinta bien, pero le falta algo, no se siente el rigor de la Sierra Maestra, espero que la segunda parte tenga esa parte cruda que en esta no se vio.

domingo, 11 de enero de 2009

Los Golden

Estoy viendo los Golden Globes, armando mi quiniela de súbito, de súbito se que no voy muy acertado en las ganadores, pero espero repuntar.

miércoles, 7 de enero de 2009

Las primeras de enero

He posteado poco este mes, en cambio, he visto varias películas, una de mis favoritas de este mes ha sido Revolutionary Road, Sam Mendes va en camino de ser un gran gran gran director, y Kate Winslet es la leche. También he visto Cadillac Records y Vicky Cristina Barcelona, esta última me gustó, si fuera un filete sería uno termino medio. De la cinta The Curious Case of Benjamin Button tenía raquíticas expectativas y me gustó de una manera moderada, había que verla para la quiniela de los Golden Globes. Vi también Milk, !Sean Penn es grande! Ya de relleno vi Mamma Mia! que me pareció malona y Jumper. La primera del año fue Australia de Baz Luhrmann, he de decir que me agradó.

Unos días más de cintas para hacer mi quiniela de los Golden Globes y después postearé y postearé.

viernes, 2 de enero de 2009

Pinter

Fue gracias a Harold Bloom que supe de Harold Pinter en la universidad allá en el 2000, después en la FIL de 2006 compré una edición de obras de teatro de Pinter que luego me tarde un año en abrir y leer. Este año ya sin él caminando por las calles y parando en los semáforos en rojo, leeré más de sus obras. Cómo iba ese pedazo de Chicas...

La amo. La amo con toda el alma. Creo que es una mujer maravillosa. La vi sólo una vez. Se dio vuelta y sonrió. Me miró y sonrió. Después paró un taxi de la fila. Le dio instrucciones al conductor, abrió la puerta, entró, cerró la puerta, me echó una última mirada a través de la ventanilla y luego el taxi arrancó y nunca más la vi de nuevo.

Año 2009

Con el año nuevo llega el cumpleaños número 90 de Salinger, el 29 de González Vega y si Tolkien viviera mañana cumpliría 117 años. Este mes trae el Abierto de Australia, que espero gane Federer o Safin, sino Nada, sino Djokovic, sino...

A propósito de Hemingway, El País tiene una nota de documentos inéditos que fueron digitalizados, parece que se encontraban en Finca Vigía, la casa (ahora museo) de Hemingway en La Habana.

Ah! y en China quieren su porpio Broadway con 32 teatros, eso lo trae Revista ñ.